"Una forma de medicar. Sí, la acción de la oración es una acción curativa. Y cura La Palabra que dice desde el corazón y no desde la cabeza o el vacío... Meditar es medicar el alma, es sanar, es hacer en uno el espacio necesario para que el don entre, ese que hace posible la plegaria. ¡Qué zona esta, la de la plegaria, porque es tan absolutamente lejana y desconocida! Plegarse para desplegar a Dios, plegarse para que el tiempo se resuma a la soledad del punto y la Eternidad encare el encarnar".+MEM o.m. VMRF (Clicklea en el texto)
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Oración a San Pantaleón
Padre Misericordioso, Dios de todo consuelo,
que diste a San Pantaleón el don de interceder por nosotros;
danos por tu amor la salud que te pedimos,
danos también un corazón grande y generoso,
que te sepa ver a Vos en el rostro de los otros.
Padre Bueno y Todopoderoso, por San Pantaleón
te rogamos nos concedas la Paz y la Felicidad,
que con fe de Vos esperamos. Amén.
Señor…
…Ayúdame a decir la verdad
delante de los fuertes y a no decir
mentiras para ganarme el aplauso
de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la
humildad.
Si me das humildad, no me quites
la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra
cara de la medalla,
no me dejes inculpar de traición
a los demás por no pensar
igual que yo.
Enséñame a querer a la gente
como a mí mismo y a no juzgarme
como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo
si triunfo, ni en la
desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el
fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar
es un signo de grandeza y que la venganza
es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame
fuerzas para aprender
del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente,
dame valor para disculparme
y si la gente me ofende,
dame valor para perdonar.
¡Señor…si yo me olvido de tí,
nunca te olvides de mí!
Mahatma Gandhi
Oración de San Gerónimo
Dulce Padre nuestro Señor Jesucristo, te rogamos por tu infinita bondad que reformes al pueblo cristiano según aquel estado de santidad que tuvo en tiempo de tus apóstoles. Escúchanos, Señor, porque benigna es tu misericordia y en tu inmensa ternura vuélvete hacia nosotros.
Señor Jesucristo, Hijo del Dios vivo, ten piedad de nosotros.
Señor Jesucristo, Hijo del Dios vivo, ten piedad de nosotros.
Señor Jesucristo, Hijo del Dios vivo, ten piedad de nosotros.
Por el camino de la paz, de la caridad y de la prosperidad me guíe y me defienda el poder de Dios Padre, la sabiduría del Hijo y la fuerza del Espíritu Santo y la gloriosa Virgen María. El ángel Rafael, que estuvo siempre con Tobías, esté también conmigo en todo lugar y camino.
¡Oh buen Jesús, oh buen Jesús, oh buen Jesús, amor mío y Dios mío, en ti confío, no quede yo confundido!
Confiemos en nuestro Señor benignísimo y tengamos verdadera esperanza en El sólo, porque todos los que esperan en Él no serán confundidos para siempre y quedarán estables, fundados sobre la piedra firme y, para obtener esta gracia, acudamos a la Madre de las gracias, diciendo:
Dios te salve María...
Además, agradezcamos a Dios nuestro Señor y Padre celestial todos los favores y gracias que nos ha concedido y que continuamente nos concede, rogándole que en el futuro se digne socorrernos en todas nuestras necesidades, tanto temporales como espirituales:
Padre Nuestro...
Pidamos también a la Virgen que se digne interceder ante su querido Hijo por todos nosotros, para que nos conceda la gracia de ser humildes y mansos de corazón, de amar a su Divina Majestad sobre toda otra cosa y a nuestro prójimo como a nosotros mismos y para que estirpe nuestros vicios, nos aumente las virtudes y nos conceda su santa paz:
Dios te salve María...
Y por todos aquellos que se encomiendan a nuestras oraciones, por los que rezan a Dios por nosotros y por aquellos por los que tenemos obligación de rezar, por nuestros amigos y enemigos y por todos los fieles difuntos:
Dios te salve María...
Humillémonos todos en presencia de nuestro Padre celestial como hijos pródigos que hemos disipado todos nuestros bienes espirituales y temporales, viviendo disolutamente, y por ello pidámosle misericordia, diciendo:
Misericordia, concédenos tu misericordia, Hijo del Dios vivo.
Andrè Malraux
Imagen movediza de mí mismo, soy tuyo sin amor. Como una gran herida mal cerrada, eres mi gloria muerta y mi vivo dolor. Te lo he dado todo, y sin embargo sé que no te amaré nunca. Te traeré cada día la paz como ofrenda, sin inclinarme. Ávida lucidez, sigo ardiendo ante ti, llama solitaria y erguida, en esta pesada noche en la que el viento amarillo grita, como en todas esas noches extranjeras en las que el viento del piélago repetía a mi alrededor el orgulloso clamor del mar estéril...
CREDO POR LA PAZ
Hoy, en la noche del mundo, con la esperanza de la Buena Nueva, afirmo con audacia mi fe en el porvenir de la Humanidad.
Rechazo la idea de que en las actuales circunstancias las personas estén incapacitadas para hacer una Tierra mejor.
Rechazo la opinión de quienes consideran que las personas están de tal manera prisioneras en la noche sin estrellas de la guerra y el racismo, que nunca podrá llegar a ser realidad la aurora luminosa de paz y fraternidad.
Rechazo la predicción según la cual los pueblos descenderán uno tras otro por el torbellino del militarismo hasta el infierno de la destrucción atómica.
Creo que la verdad y el amor sin condiciones tendrán efectivamente la última palabra, pues la vida -aunque provisoriamente derrotada- es siempre más fuerte que la muerte.
Creo firmemente que aun en medio de las bombas que estallan y los cañones que truenan, permanece la esperanza de un mañana luminoso.
Tengo el coraje de creer que un día todos los habitantes de la Tierra tendrán sus tres comidas por día para la vida de su cuerpo, educación y cultura para la salud de su espíritu, igualdad y libertad para la vida de sus corazones.
Creo igualmente que un día toda la humanidad reconocerá en Dios la fuente del amor, que la bondad salvadora y pacífica será algún día la Ley, que el lobo y el cordero reposarán juntos, que toda persona se sentará bajo su higuera en su propia viña y que nadie tendrá motivo para tener miedo.
Creo firmemente que obtendremos la victoria.”
Martin Luther King.
30 de diciembre
En el día de La Paz esta sencilla Oración
Señor...
...Ayúdame a decir la verdad
delante de los fuertes y a no decir
mentiras para ganarme el aplauso
de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón .
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites
la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra
cara de la medalla,
no me dejes inculpar de traición
a los demás por no pensar
igual que yo.
Enseñarme a querer a la gente
como a mi mismo y a no
juzgarme
como a los demás.
No me
dejes caer en el orgullo
si triunfo, ni en la
desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el
fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar
es un signo de grandeza y que la venganza
es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame
fuerzas para aprender
del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente,
dame valor para disculparme
y si la gente me ofende,
dame valor para perdonar.
¡Señor... si yo me olvido de tí,
nunca te olvides de mí!
Mahatma Gandhi
No te aflijas
No te aflijas: la belleza volverá a
encontrarte con su gracia;
tu celda de tristeza se trocará en un
jardín de rosas.
No te aflijas: tu mal será trocado en
bien;
no te detengas en lo que te inquieta,
pues tu espíritu conocerá de nuevo la
paz.
No te aflijas: una vez más la vida
volverá a tu jardín
y pronto verás, ¡oh cantor de la
noche!
una corona de rosas en tu frente.
No te aflijas si, algún día,
las esferas
del cosmos
no giran según tus deseos,
pues la rueda del tiempo no gira
siempre en el mismo sentido.
No te aflijas si, por amor,
penetras en el desierto y las espinas
te hieren.
No te aflijas, alma mía,
si el torrente del tiempo arrastra tu
morada mortal,
pues tienes el amor para salvarte del
naufragio.
No te aflijas si el viaje es amargo,
no te aflijas si la meta es invisible.
Todos los caminos conducen a una
sola meta.
No te aflijas, Hafiz,
en tu rincón humilde en que te crees
pobre,
abandonado a la noche oscura,
y piensa que aún te queda tu canción
y tu amor.
Hafiz
encontrarte con su gracia;
tu celda de tristeza se trocará en un
jardín de rosas.
No te aflijas: tu mal será trocado en
bien;
no te detengas en lo que te inquieta,
pues tu espíritu conocerá de nuevo la
paz.
No te aflijas: una vez más la vida
volverá a tu jardín
y pronto verás, ¡oh cantor de la
noche!
una corona de rosas en tu frente.
No te aflijas si, algún día,
las esferas
del cosmos
no giran según tus deseos,
pues la rueda del tiempo no gira
siempre en el mismo sentido.
No te aflijas si, por amor,
penetras en el desierto y las espinas
te hieren.
No te aflijas, alma mía,
si el torrente del tiempo arrastra tu
morada mortal,
pues tienes el amor para salvarte del
naufragio.
No te aflijas si el viaje es amargo,
no te aflijas si la meta es invisible.
Todos los caminos conducen a una
sola meta.
No te aflijas, Hafiz,
en tu rincón humilde en que te crees
pobre,
abandonado a la noche oscura,
y piensa que aún te queda tu canción
y tu amor.
Hafiz
29 de noviembre
Oración a Stella Maris
San Bernardo de Claraval
Siglo XII
Virgen María Reina de las Flores
animación Hna. Adela Diaz
Si surgen los vientos de la tentación,
si te arrojan contra las rocas de la tribulación,
mira a la estrella, llama a María;
si te golpean las olas del orgullo, de la ambición,
de la envidia, de la rivalidad,
mira a la estrella, llama a María.
En caso de que la ira, o la avaricia, o el deseo carnal
asfalten con violencia la frágil embarcación de tu alma,
mira la estrella, llama a María.
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